El 27 de Marzo en 2007 surge una nueva Ley de Tránsito (Decreto 176), en la que se hace obligatorio el uso de sillas de auto para niños hasta 4 años, en automóviles fabricados a partir del año 2002. Utilizar esta medida de seguridad sólo por el cumplimiento de una normativa no es suficiente, al querer garantizar el bienestar de nuestros hijos. La decisión correcta es extender el uso de estos asientos hasta que los niños tengan las dimensiones suficientes para utilizar directamente los cinturones de seguridad, esto es alrededor de los 10 años. Es un error pensar que nuestra guagua va segura en nuestros brazos, no se puede sujetar físicamente a un niño a más de 25 km/h. En caso de colisión frontal a 50 km/h, un niño de 30 kg se convierte en un proyectil de una tonelada.
Aquí presentamos los siguientes criterios, para que tengas en consideración ante la elección de las sillas, que va a depender del peso-edad de los niños:
- Grupos 0 y 0+: para bebés de menos de 10 kg y hasta 13 kg (aproximadamente hasta los 9 meses). Los portabebés, o sillas nido, son los específicos para bebes de este grupo. Se ubica de "espaldas a la carretera" en el asiento trasero (importante: nunca sitúe un asiento infantil delante de un airbag frontal de pasajero). Esta posición "en sentido contrario de la marcha" es la más segura para el bebé, ya que minimiza el riesgo de lesión cervical en caso de choque frontal.
Los lactantes tienen la cabeza desproporcionadamente grande y su centro de gravedad se ubica muy alto por encima del ombligo. Ellos necesitan un sistema que les permita tener la cabeza firme ante cualquier movimiento brusco. Instalar aproximadamente en un ángulo de 45 grados.
-Grupo 1: para niños de entre 9 y 18 kg (hasta los 3-4 años) La silla se sitúa en la parte trasera, pero en este caso en el sentido de la marcha. La silla "de orejas" sujeta al niño mediante un arnés con 5 puntos de anclado compuesto por una banda abdominal, una banda entre las piernas y tirantes para los hombros. Pensando en su comodidad (sobre todo en los trayectos largos), elija un asiento fácilmente reclinable para que el niño pueda dormir la siesta.
- Grupos 2 y 3: para niños de entre 15 y 25 kg y entre 22 y 36 kg Ya podemos pasar a los cojines elevadores, que mantienen al niño a suficiente altura para que el cinturón de seguridad de 3 puntos pase por el tórax y no por el cuello. Dos tipos: el cojín elevador con respaldo asegura la correcta posición de la espalda y se adapta perfectamente a los niños de hasta 7 años. Si el respaldo es movible podrá utilizarse hasta los 10-11 años. A partir de los 10 años, y siempre y cuando el niño tenga la estatura suficiente, podrá empezar a utilizar los cinturones de seguridad de los adultos.
Es importante, también, tener en cuenta que:
- Se deben adquirir sillas homologadas, es decir certificadas bajo normas internacionales, deben poseer la ECE R44/03 (CE) o la 49 CFR 571.213 (Estados Unidos), que son las aplicables en el territorio chileno.
- La silla debe venir con todas las instrucciones de instalación y uso en español.
- Las hebillas de anclaje deben ser fáciles de operar y estar diseñadas de forma tal que con el solo hecho de presionar un botón puedas sacar al niño fácilmente.
- La silla debe tener la información del fabricante, el año de elaboración, el rango de peso para el que está diseñada la silla, y la dirección de dónde el usuario puede recurrir si necesita más información.
- La mayor seguridad de la silla se garantiza si el auto dispone de cinturón de seguridad de tres puntas retráctil.
Caso real para tener en cuenta.
Una mamá que venía desde San Felipe a Santiago trayendo a los hijos de una amiga no dudó en hacer respetar estas medidas. Ante la negativa de los niños de sentarse en las sillas, ella detuvo el auto y les dijo que si no obedecían no seguían el viaje. Los niños finalmente le hicieron caso. Diez minutos después, chocaron a 100 km/hr. Las únicas secuelas fueron un chichón en la en la frente y la marca del cinturón. La mujer les salvó la vida.
Ojala, nosotros podamos contar historias parecidas.
No tema convertirse en el "malo de la película" obligando a los niños a abrocharse el cinturón o sentarse en su silla.
Según la Organización Mundial de la Salud, cada año fallecen 1.250.000 niños en accidentes automovilísticos, y 45 millones quedan con lesiones neurológicas permanentes.
En Chile, 300 menores de 18 años mueren al año a causa de accidentes de tránsito. Y por cada uno que fallece, otros cuatro quedan con daño neurológico permanente.
Contenido desarrollado por www.facemama.com