
Si la crianza del bebé con mamadera no ofreciera ciertas ventajas, nadie capaz de dar pecho pensaría siquiera en la leche preparada. Esta ofrece ventajas muy reales para algunas madres y padres superiores a las de la lactancia natural.
Satisfacción más duradera para el niño: La leche preparada en base a la leche de vaca, es más difícil de digerir que la leche materna, y los coágulos cauchosos que forman permanecen más tiempo en el estómago del niño, dando así la sensación de saciedad que puede durar tres o cuatro horas, aún desde el principio.
Por el contrario la leche materna es tan fácil y rápida de digerir, que muchos recién nacidos parece que están permanentemente prendidos de los pechos de la madre.La frecuencia de lactación tiene sus ventajas, por ejemplo estimula la producción de leche, pero a la vez puede resultar agotadora.
Facilidad de controlar la cantidad: Uno sabe realmente qué cantidad está tomando el niño, ya que los pechos de la mujer no están calibrados para medir la cantidad. Muchas madres se angustian pensando que sus bebés no están comiendo lo suficiente. La madre que cría a su hijo con mamadera no tiene ese problema. Un vistazo a la mamadera y se obtiene la información necesaria. (Puede ser un inconveniente si la madre ansiosa obliga al bebé a tomar más de lo que él quiere).
Mayor libertad: La crianza con mamadera no esclaviza a la madre. Esto le permite a ella realizar otras actividades como: salir a cenar, ir al cine o al teatro, etc. La abuelita del bebé seguramente tendrá mucho gusto en cuidarlo y darle su comida. Sólo basta indicarle a la persona que se queda con el niño la cantidad de leche y la mamadera que se debe usar.
Menos exigencias: Las mujeres quedan agotadas luego del parto, y se sentirá encantada de no tener que levantarse a media noche o en medio de la madrugada a darle leche a su bebé. El padre, la abuela o una enfermera que esté a mano, puede encargarse de esa función, mientras la mujer se recupera. Además habrá menos desgaste de los recursos fisiológicos de la madre, si no tiene que producir leche.
Más participación del padre: Los padres pueden participar del placer de alimentar al niño cuando esto se realiza mediante la mamadera, algo obviamente imposible de lograr cuando se realiza con el pecho. (En este último caso algunos padres se sienten decepcionados).
Más participación de los hermanos: No hay nada que les dé un sentimiento de más afecto a los hermanos mayores del bebé que el acto de darles de comer ellos mismos.
Puede estar a la moda: La madre que cría con mamadera se puede vestir como ella quiera. Lo que pueda ponerse una mujer que está lactando no es tan limitado como lo fue durante el embarazo, pero por lo general deberá optar por lo práctico y no por la moda. Mientras esté dando de amamantar, tendrá que dejar de lado los vestidos de una pieza que no se abotonen por el frente.
Menos restricción de métodos anticonceptivos: Mientras la mujer da pecho tiene que limitar su elección de anticonceptivos a aquellos que no causen daño al niño, la que alimenta por medio de la mamadera no tiene estos problemas.
Menos demandas y restricciones: Una madre que usa leches suplementarias, puede dejar de comer por dos. A diferencia de la que lacta, puede dejar de tomar proteínas y calcio extra, además de olvidarse de sus suplementos vitamínicos, prenatales. Puede tomarse unas cuantas copas, en una reunión, tomar pastillas para el dolor de cabeza o medicinas recetadas por los médicos, puede comer alimentos aliñados, sin preocuparse por efectos de tales cosas en su hijo. Después de las seis primeras semanas de sobreparto, no antes, mientras el organismo aún está en la etapa de recuperación, puede seguir un régimen estricto, pero inteligente, para perder cualquier peso excesivo que el embarazo le haya dejado. Esto es algo que una madre que amamanta no puede hacer hasta que el bebé haya dejado el pecho. Debido a las calorías que requiere la producción de leche, lo más probable es que no tenga que ponerse bajo ningún régimen para lograr su objetivo.
Alimentación en público: La alimentación con mamadera se puede hacer en público sin llamar la atención ni desvestirse. A una mujer que da pecho, la mirarán con curiosidad o de reojo si decide alimentar a su hijo a vista de todos, mientras que a una que lo hace con mamadera, nadie la mira. Tampoco debe preocuparse por el aparatoso procedimiento de desvestirse, ajustar las tiras del sostén, a meterse la camisa, o abotonar el traje, tras la lactación.
No obstaculiza hacer el amor: Después de 9 meses de hacer el amor en condiciones bastante menos que ideales, muchas parejas anhelan volver al punto en que estaban cuando ocurrió la concepción. Una mujer que está amamantando tendrá una vagina seca por los cambios hormonales de la lactación, pezones sensibles y pechos que dejar escapar leche, esto puede hacer que tener relaciones sea un sueño imposible, durante meses. Para la que alimenta al niño con mamadera, no afecta en nada la intimidad con su marido.
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