El tiempo pasa muy rápido y ya se aproxima el primer cumpleaños de tu bebé. Un momento inolvidable!
Es posible que tu bebé ya de sus primeros pasitos y diga sus primeras palabras, por lo tanto, comienza a comprender el significado del lenguaje. Te recomendamos que lo prepares para la fiesta, porque aunque no lo creas, él se esfuerza por comprender todos los mensajes que le das. Es bueno que le cuenten que celebrarán un año desde que nació y le hagan sentir que fue un momento muy importante en su vida.
A continuación descubre las principales características y habilidades que tu bebé desarrolla durante esta etapa.
Sólo tú
Los bebés nacen cortos de vista, con cierto grado de miopía, por ello es que ven borroso y ven mejor las cosas cuando están a 20
o 25 centímetros.
Para fortalecer y estimular sus músculos oculares debes ejercitar con él al momento de alimentarlo. Para ello debes mover tu cabeza de un lado a otro lentamente y observar si sus ojos te siguen. No debes asustarte si sus ojos se cruzan al mirarte, es normal durante el primer mes de vida que sus ojitos se desvíen de vez en cuando.
También tienen la facultad de ver los objetos en tres dimensiones. Fíjate cómo tu hijo parpadea cuando le acercas un objeto.
Peso-alimentación
Probablemente en algún momento te preguntarás si se está alimentando de la manera correcta porque al comienzo tendrá hambre todo el tiempo. Es probable que así sea, por ello se recomienda darle pecho cada dos horas y a veces algunos necesitan de menos tiempo.
Existen alguna señales que darán cuenta de si tu bebé está recibiendo la leche suficiente: tus senos se vacían y luego de amamantar se sienten más livianos y suaves, tu bebé tendrá un buen color de piel y ésta se verá firme si la aprietas (si pellizcas a un bebé deshidratado, la piel permanecerá blanca y no volverá rápidamente a su color natural), tu bebé además irá creciendo y aumentando de peso. Es importante que lo oigas tragar la leche mientras lo estás amamantando, debes fijarte en que sus excrementos sean de color amarillo mostaza o de color oscuro y lo normal es que use de cinco a seis pañales diarios, como indicador de alimentación.
Cualquiera sea la forma en que alimentes a tu bebé, ya sea con leche materna o leche de fórmula, debes tener muy presente que todos los niños crecen de manera distinta y su tasa de crecimiento tiende a disminuir durante ciertas etapas. Si tu bebé fue grande al nacer, no crecerá tan rápido a su tamaño predestinado. Un bebé se encuentra bien cuando llega a tiempo a sus etapas de desarrollo, cuando se relaciona bien contigo, cuando está contento y saludable. En cambio si en un chequeo médico, te dicen que no está en su peso, eso podría indicar que no se está desarrollando a un paso saludable, podría no estar comiendo bien o podría no estar absorbiendo o asimilando los nutrientes de la manera adecuada.
Los desechos de tu bebé
En los primeros días el excremento de tu hijo es espeso y de color verde oscuro o negro, esto se debe al meconio, una sustancia que se acumula en su intestino mientras está en el útero. Cuando comienza a alimentarse y una vez que desecha por completo el meconio su excremento será amarillento. El color puede cambiar día a días, todo depende de lo que tú ingieras si estás amamantándolo. De no ser así dependerá de la cantidad o del tipo de leche de fórmula que le estén dando, así como de qué tan hidratado esté.
Los recién nacidos pueden hacer sus desechos desde ocho a doce veces al día, pero con una vez en el día que haga, es indicio de que todo se encuentra bien. Si estás dando pecho, el excremento de tu bebé es más suave, tipo diarrea.
Boca arriba y de guatatita
Los bebés pasan sus primeros días durmiendo la mayoría del tiempo. Para reducir el riesgo de muerte súbita, es recomendable que se les acueste boca arriba. Pero cuando esté despierto, las semanas que siguen pasarán más tiempo de esta forma, será recomendable que lo pongas de guatita. Los bebés necesitan estar en esta posición porque así fortalecen los músculos de su cuello. Así que debes acostumbrarlo a estar en esta posición de lo contrario más adelante será difícil que lo haga.
Posición fetal
Es importante que lo pongas boca abajo cuando esté despierto, los músculos que se fortalecen con esta posición los ayudan a empujarse hacia arriba, ponerse boca arriba o boca abajo, a sentarse e incluso a gatear. También lo ayudará a que no se le aplane la cabecita en la parte posterior por estar mucho tiempo acostado.
Al final de la tercera semana tu bebé ya debería poder levantar la cabeza levemente y tal vez moverla de un lado a otro cuando esté acostado boca abajo. Debes ejercitarlo constantemente, para ello debes poner tu cara frente a la de él para que pueda levantar la suya. También puedes enrollar una toalla o una cobija y ponerla bajo su pecho para que pueda empujarse hacia arriba.
Sus movimientos pronto serán muy fluidos, es sólo cosa de esperar que madure su sistema nervioso y el control sobre sus músculos.
El chupete un calmante del bebé
Los bebés tienen la necesidad de estar succionando, les encanta hacerlo y además lo necesitan. Por eso es importante que no traten de disuadirlo para que no lo haga. Es por esta razón que los chupetes lo ayudan a calmarse.
La academia estadounidense de pediatría considera que el uso del chupete es recomendable a la hora de la siesta o de dormir ya que reduce el riesgo del síndrome de muerte súbita. Cuando no tienen su chupete, tú bebé podría utilizar sus mismos dedos para calmarse.
Olvídate del cigarro
Si uno de los padres del bebé fuma debe dejar de hacerlo. El humo que le transmiten al bebé puede ser extremadamente peligroso ya que les debilita los pulmones y hace que sean más propensos a las infecciones de los oídos. También los hace roncar y puede afectar su respiración mientras duermen. El humo del cigarro les provoca graves problemas de salud, de comportamiento, aprendizaje y duplica el riesgo de muerte súbita de los bebés. Incluso cuando no se fuma en la misma habitación del bebé deben considerar que las sustancias nocivas del cigarro se transmiten por el aire en sólo segundos.
Jugando con el bebé
Tenerles móviles en su cuna y habitación los ayuda a acostumbrarse a su nuevo mundo ya que son patrones de alto contraste que los estimulará de manera importante. También es aconsejable tenerles libros con fotos de rostros de bebé, esto los cautivará.
Hoy en día existen los arcos para bebés, donde colocas una manta en el suelo y desde el arco cuelgan figuras y “monitos”, con los que podrá jugar y deleitarse con los colores. La idea es que puedan tocarlos, mirarlos y escuchar los sonidos. Esto ayudará a que el bebé mejore la coordinación de sus brazos, manos y dedos y hará que sea interesante estar acostado. Para estimularlo pueden acostarse con él y disfrutar juntos de la diversión.
Recién a los cuatro meses podrá tener un mayor control de la coordinación ojo-mano para así alcanzar los objetos que tiene enfrente, mientras tanto debes ponerle a su alcance todos los juguetes.
Sus extremidades
Poco a poco los bebés van explorando su cuerpo, debes recordar que antes no sabían que tenían piernas y brazos, por eso las partes que primero descubren de su cuerpo son sus manos y pies. Pueden contribuir en esta tarea levantándole los brazos por sobre su cabeza y diciéndole ¡qué grande está mi bebé!, también es importante estimularlos contándoles los deditos de los pies, así como moverles las manos para que las vea y las sienta al mismo tiempo.
Deben estar siempre atentos para que las manos y los pies del bebé estén cubiertos en los días de frío, sobre todo cuando salgas a la calle ya que ellos tienen dificultad para regular la temperatura del cuerpo y su circulación aún no es perfecta. Ten presente que parte del calor corporal se les escapa a través de pies y manos.
Tu bebé se comunica
Algunos bebés emiten sonidos agudos y risitas, así como también pueden gorjear, gruñir y murmurar para expresar sus sentimientos. Deben asegurarse de contestarle con los mismos sonidos, hablando con él frente a frente ya que disfrutará de mirarte a los ojos.
Al bebé le gustará escuchar la voz mientras realizan los quehaceres. No se deben sentir tontos al hablarle como se les habla a los bebés ya que ellos responden muy bien a los tonos agudos en el que se alargan las palabras; de hecho le enseña la estructura y función del lenguaje. Es recomendable que le hablen en todo momento, que le cuenten que cosas estás haciendo mientras lo mudan, que le narres tu día, él disfrutará de la conversación y hasta puede que intervenga con comentarios.
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