No es recomendable realizar deportes inmediatamente después del parto. La nutrióloga de Integramédica Alto Las Condes, Lorena Borghesi, aconseja a las madres algunas técnicas para bajar de peso.
Si se ha tenido un parto normal, se puede comenzar a realizar ejercicios suaves entre 2 y 4 semanas después. ¿De qué tipo de ejercicios estamos hablando? Principalmente, caminar de 10 a 20 minutos, subir escaleras, algunas posturas de yoga, entre otros.
Conforme la mamá empiece a sentirse bien, puede ir aumentando tanto la intensidad como la duración y frecuencia de su actividad física, explica la especialista.
Durante las primeras semanas, no se deben hacer ejercicios de impacto; dentro de este grupo estarían los abdominales, especialmente si el parto fue por cesárea o hubo una separación de los músculos abdominales durante el embarazo. Otro deporte que no es recomendable es la natación, sobre todo mientras haya flujo sanguíneo.
Si, durante el ejercicio, aumenta el sangramiento vaginal, se debe disminuir la intensidad de la actividad física y pedir consejo al obstetra, señala la doctora Borghesi.
Cuándo retomar la actividad física, dependerá de cómo se sienta la mujer y de las indicaciones del obstetra. Recuerda que, en caso de un parto normal y sin problemas, el médico autorizará la práctica de algún ejercicio, a partir de la cuarta semana. Pero si tuvo una cesárea, el inicio de actividad física tardará más (aproximadamente a la octava semana). Lo que se puede hacer antes, es salir a caminar.
A partir del sexto mes luego del parto, se puede realizar actividad física normal como la que se tenía antes del embarazo, explica la especialista.
Generalmente, las mamás se preocupan por su “rollito” de más. ¿Qué hacer para sacarlo? Muchas optan por la liposucción, o bien acuden a los masajes reductivos.
Con respecto a la liposucción, la nutrióloga aconseja bajar de peso mediante una dieta equilibrada y ejercicios. “Si luego de esto y terminada la lactancia la mujer continúa con sobrepeso, se puede considerar la liposucción como una alternativa estética, teniendo en cuenta los riesgos de toda técnica quirúrgica”.
Respecto al drenaje linfático manual, el cual actúa sobre la circulación linfática superficial produciendo evacuación de la linfa hacia los ganglios regionales superficiales, la especialista menciona que esto puede ayudar a disminuir la acumulación de líquido (edema) durante el período post parto. Sin embargo, no debe hacerse si no es con un especialista.
Según la doctora, el masaje de relajación es muy recomendable en la etapa post parto, ya que “sirve para descontractuar la musculatura y genera bienestar en las mujeres, lo que es muy positivo para este período tan intenso”.